Meses atrás, en ‘El Lado Oscuro’ original, transcribí algunas líneas del ‘interesante’ discurso de Frank T.J. Mackey en el filme Magnolia (1999), de Paul Thomas Anderson. Este es quizás uno de los momentos más filosóficos e inspirados de Tom Cruise en una película. Si los quieren recordar entonces ‘espichen la imagen’. Para los seguidores de Thomas Anderson hay buenas noticias, se supone que el año entrante se podrá ver su nueva obra: There Will Be Blood. Y si quieren revisar quiénes fueron los ganadores en Venecia, hagan click aquí.
Difícil es la vida de Jay Sherman, el panzón crítico de cine que a mediados de los noventa vimos en las pantallas colombianas. Difícil es la vida de cualquier crítico cinematográfico, sobre todo la de aquellos que mordieron el anzuelo y se creyeron de verdad CRÍTICOS, e imaginaron que sus estrellitas podrían cambiar la vida de la gente. ¿Críticos de cine en Colombia? En las funciones para prensa aparecen muchos (y mastican sus sandwiches y hacen ruido al sorber su coca-cola y tratan de tener conversaciones especializadas y posan, pero solo eso, posan), pero hay muy pocos. Sin embargo, esos pocos, nos recuerdan que sí vale la pena leer las reseñas y que las palabras bien puestas pueden ser tan poderosas, convincentes, claras, valiosas, como las imágenes que vimos en la cinta. En fin, a los que posan les deseo que sigan comiendo (hasta la caries) en los ‘pases de prensa’; a los que se esfuerzan, leen, estudian, ven, quieren el oficio, les dedico este video, a ustedes, que no posan, más bien piensan y pasan, de vez en cuando, por aquí… Más de EL CRÍTICO AQUÍ.
Ayer en la noche estuve repasando en mi cabeza algunas de las imágenes de este enorme filme realizado por Bergman, de hecho escribí algunas líneas para el programa de TV en el que trabajo, y esto fue lo que salió, más o menos; no hay copyright, ni tampoco mucha inspiración (no me exijan demasiado, ya es tarde en la noche), ahí va, para el señor Bergman que debe estar en Suecia muriéndose de frío.
Se iba a llamar ‘Cinematographet’, que en sueco significa ‘cinematografía’; pero al final le dejaron el nombre de ‘Persona’. Se estrenó en 1966 y marcó un punto altísimo en la carrera del director Ingmar Bergman. Un año más tarde, cuando se exhibió en los Estados Unidos, el viejo Roger Ebert (en ese entonces joven) escribió en el Chicago Sun-Times: “Este es un filme difícil y a veces frustrante, que en ciertos momentos parece tener más relación con el ‘personal cinema’ de Jean-Luc Godard que con la frialdad controlada de Bergman. El director nos recuerda que está ahí, creando este filme ante nuestros ojos”.
Las frases de Ebert siguen siendo muy ciertas. ‘Persona’ puede causarle desesperación al espectador que aguarda una película con una clarísima línea narrativa o con una historia de fácil digestión. En ese sentido, retomando las palabras del crítico, la obra es un tanto “difícil”, pero brillante y honesta; de hecho, desde las primeras imágenes se le plantean al público las reglas del juego, como se señala en el comentario del filme ‘colgado’ en Labutaca.com: “[Una de las claves de la cinta] se encuentra en esa sorpresiva secuencia inicial: el proyector que se pone en marcha, las imágenes de cine mudo cómico, un pequeño collage [...] son elementos autoreferenciales al propio discurso cinematográfico. Al igual que en otros momentos ―la imagen se queda estática y se quema en el proyector o el desenfoque intencionado―, todo apunta a la reflexión sobre la creación cinematográfica. [...] Bergman quiere, entre otras cosas, reflexionar sobre el cine y mostrar su carácter de construcción que permite crear la ilusión de realidad”.
Desde esa secuencia que abre la obra Bergman nos está diciendo: “Mira, esto es una película; lo que ves lo está fabricando todo un equipo que hay detrás, lo que ves lo hago yo, ¿te queda claro?”. Nos lo recuerda hacia el final del filme, cuando la cámara revela al equipo de filmación y hasta lo podemos ver a él. Pero claro, como “esto es una película”, también hay una historia central (la trama que capta nuestra atención, la parte ‘narrada’), es la que protagonizan una actriz, Elisabeth (Bibi Andersson), que de repente ha decidido callar, no volver a decir palabra, y la enfermera, Alma (Liv Ullman), que la cuida, espera que la intérprete rompa el silencio. ¿Lo romperá?
Si quieren ver algunos momentos del inicio del filme entonces ‘espichen’ la imagen. Si quieren leer más del tema no dejen de consultar el texto escrito por ‘Aneirola’ y revisen este homenaje a Bergman en ‘Senses of Cinema’.
No sé por qué las grandes productoras de Hollywood no han visto el potencial que tienen estas chicas colombianas —desconocidas para algunos— llamadas LAS PICA-PICA. Poco sé de ellas, pero estoy seguro de que sus canciones sirven de muy buena banda sonora para algunas de esas casposas películas de autos, choques, explosiones y balazos. Para que me crean (y le avisen a las casas productoras) aquí les muestro un buen ejemplo de cómo musicalizar con LAS PICA-PICA. Hagan clik en la imagen.
De otro lado, estos fueron los ganadores en la gala de los premios EMMY que se celebró ayer. Y, si viven en Bogotá o Medallo, recuerden que estamos en pleno Ciclo Rosa. Para los que quieren saber cómo va el BOX OFFICE gringo, les recomiendo revisar el enlace. Buena semana para todos, y que haya ‘Aguardiente Pa’l Chofer’.
Los ochenta, despreciados por aquellos que solo recuerdan las media blancas de Michael Jackson cuando todavía tenía la piel oscura, dejaron algunas series de televisión que marcaron las vidas de muchos de nosotros (setenteros adolescentes, torpes, fracasados en matemáticas y poco hábiles con las chicas). Quizás el mejor narrador en off que escuché cuando crecía fue este, el de la voz profunda, el Kevin Arnold adulto que recordaba su juventud e infancia y repasaba esos momentos en los que empezaba a enamorarse de Winnie Cooper. The Wonder Years, o Los años maravillosos (como se conoció en Sudamérica), o Aquellos maravillosos años (como se llamó en la Madre Patria), seguirá siendo parte de la tele que se quedó en nuestros cerebros. Si alguien quiere saber en que anda el niñito cabezón de la foto (Fred Savage), que se pase por este enlace. Y si alguno del foro quiere recordar uno de los momentos de esta serie alborotadora de nostalgias, que ‘espiche’ la foto, verán lo que sucede cuando Kevin y Winnie vuelven a verse después de haberse dado el primer beso. Dan una vuelta por el parque y esto es lo que ocurre. Escenas para ochenteros bajadas de un noble VHS.
Tiempo atrás, en el otro Lado Oscuro (el oficial), recordamos algunos de los episodios memorables de este querido filme:‘Groundhog Day’ (1993), protagonizado por Bill Murray. Hoy quiero que puedan, después de dar click en la imagen, repasar otro de los momentos recordados de este Hechizo de tiempo o El día de la marmota (como prefieran, este filme tuvo diferentes traducciones al español). Esta secuencia transcurre en la cafetería donde Phil (Murray) suele desayunar; ahí le cuenta a su productora Rita (la MacDowell), por la que delira, que ha empezado a creer que es Dios. Lo demás es mejor que lo vuelvan a ver. Es raro, pero Groundhog con su inmensa sencillez, es como la mejor de las canciones, la podemos vivir una y otra vez, y no pierde su encanto. Le gusta a los críticos más radicales, a los espectadores más pop-corn, a las señoras de rulos, a los políticos de turno, a tu mamá y a la mía, es quizás una de las obras más queridas de la historia del cine. Bueno, los (las) dejo con ‘Dios’ Murray y su raro discurso…
PD: Pero antes, no puedo evitar comentar que siento algo de malévola felicidad con el despido de Tom Cruise de Paramount, noticia obligada del día. A ver si Cruise aterriza y deja de comportarse como un idiota y vuelve a ser el buen actor que ha demostrado que es. Si no han visto la noticia pueden leerla aquí y acá. Ah, y otra cosa, ¿cómo así que Plutón ya no es planeta? Nos están cambiando el Sistema Solar; qué sigue… qué sigue.
Les decía en el pasado post que esta ‘Cara B’ de ‘El Lado Oscuro’ quería colgar más videos e imágenes, y recordar algunas de las escenas más memorables, puercas o cochinas (como es el caso de esta) de la historia del cine. Me parece bien comenzar con los momentos finales del filme de John Waters: Pink Flamingos (1972), una que escandalizó a muchos por el peculiar gusto ‘gastronómico’ que tiene la protagonista Divine. Más allá de la caca, la cinta fue una de las que marcó la historia del cine independiente norteamericano. Disfruten o vomiten con estos momentos. (post colgado originalmente el 20 de agosto de 2006).
El cine, aunque nos guste a todos, no es una fuente informativa que pueda ser cubierta (bien) por niñitas y niñitos Barney..01:57:08 PM September 01, 2010from web
Me sacan la piedra las niñitas de la radio que cubren cine y sólo dicen: "es que esa película es polémica por su alto grado de violencia"01:54:57 PM September 01, 2010from web